¿Gruñones?
No, a mí no me molestan, de hecho me hacen pensar en el por qué de las cosas.
Con gruñón me refiero a esas personas que siempre tienen que poner la puntilla, de los que no pueden callarse las cosas, uno de esos que se creen justicieros, esos que terminan tocando... ...tocando las narices al personal, y encima, casi nunca les puedes decir nada porque o tienen razón o expresan con tanta seguridad sus opiniones que te hacen cambiar de opinión!
Los que sí me molestan son los que, ante cualquier pregunta, tienen todo claro y no piensan nada más que en rosa (o en blanco, según se mire) Como el otro día, cuando al impartir un taller en un centro educativo, una chica de unos 20 años alegó "¡es que de lo mío no hay trabajo!", y al preguntarla sobré cómo busca trabajo respondió, "como lo voy a hacer profe, por infojobs"; para desgracia la cuenta de correo que utilizaba para enviar el Curriculum Vitae era su cuenta de correo personal, algo así como lisarubitavk12@hotmail.com o jessi53@yahoo.es (señores, un poco de imaginación)
¡¡¡¿No basta con 52 jessis -sin ofender- como para que alguien cree su cuenta de correo con su nombre o apodo y el número siguiente al anterior que ha utilizado el mismo nombre o apodo?!!! Creo, resultará más fácil y útil utilizar nuestro nombre y apellido cuando de lo que se trata es de obtener un empleo. Es como quejarte de que siempre haces las mismas tareas en tu trabajo y nunca intentar hacerlas mejor u optimizar el procedimiento para hacerlas.
Como consecuencia de la respuesta de la chica salió "EL GRUÑON QUE LLEVAMOS DENTRO" y no pude por menos que soltar un par de directas (ojo, que algunas y algunos las devuelven, y con razón) BUeno realmente lo que quería decir es que tuve que hacer unas cuantas aclaraciones y matizaciones con un tono diferente al utilizado hasta ese momento en el taller. A partir de ahí todo fue suave como la seda; bueno, o suave como cuando acaricio a mi gata, que es una sensación más habitual que la de tocar la seda, la cual apenas habrá pasado por mis asperas manos ni unas 10 veces en la mi vida.
No quiero parecer poco profesional, o "gruñón" al expresarme, pero cuando se atiende a una persona que está buscando empleo, gruñir a tiempo puede ser un técnica muy útil para que una persona empiece a ser dueña real de su proceso de búsqueda y no sea un borrego más que se base en las ideas falsas que absorbemos sobre el Mercado de Trabajo. Hablar con tal nivel de seguridad y con una respuesta tan bien estudiada y aprendida que hagamos cambiar de opinión a otra persona puede ser una técnica estupenda.
Como he oído alguna vez a un amigo, para muestra un botón:
No, a mí no me molestan, de hecho me hacen pensar en el por qué de las cosas.
Con gruñón me refiero a esas personas que siempre tienen que poner la puntilla, de los que no pueden callarse las cosas, uno de esos que se creen justicieros, esos que terminan tocando... ...tocando las narices al personal, y encima, casi nunca les puedes decir nada porque o tienen razón o expresan con tanta seguridad sus opiniones que te hacen cambiar de opinión!
Los que sí me molestan son los que, ante cualquier pregunta, tienen todo claro y no piensan nada más que en rosa (o en blanco, según se mire) Como el otro día, cuando al impartir un taller en un centro educativo, una chica de unos 20 años alegó "¡es que de lo mío no hay trabajo!", y al preguntarla sobré cómo busca trabajo respondió, "como lo voy a hacer profe, por infojobs"; para desgracia la cuenta de correo que utilizaba para enviar el Curriculum Vitae era su cuenta de correo personal, algo así como lisarubitavk12@hotmail.com o jessi53@yahoo.es (señores, un poco de imaginación)
¡¡¡¿No basta con 52 jessis -sin ofender- como para que alguien cree su cuenta de correo con su nombre o apodo y el número siguiente al anterior que ha utilizado el mismo nombre o apodo?!!! Creo, resultará más fácil y útil utilizar nuestro nombre y apellido cuando de lo que se trata es de obtener un empleo. Es como quejarte de que siempre haces las mismas tareas en tu trabajo y nunca intentar hacerlas mejor u optimizar el procedimiento para hacerlas.
Como consecuencia de la respuesta de la chica salió "EL GRUÑON QUE LLEVAMOS DENTRO" y no pude por menos que soltar un par de directas (ojo, que algunas y algunos las devuelven, y con razón) BUeno realmente lo que quería decir es que tuve que hacer unas cuantas aclaraciones y matizaciones con un tono diferente al utilizado hasta ese momento en el taller. A partir de ahí todo fue suave como la seda; bueno, o suave como cuando acaricio a mi gata, que es una sensación más habitual que la de tocar la seda, la cual apenas habrá pasado por mis asperas manos ni unas 10 veces en la mi vida.
No quiero parecer poco profesional, o "gruñón" al expresarme, pero cuando se atiende a una persona que está buscando empleo, gruñir a tiempo puede ser un técnica muy útil para que una persona empiece a ser dueña real de su proceso de búsqueda y no sea un borrego más que se base en las ideas falsas que absorbemos sobre el Mercado de Trabajo. Hablar con tal nivel de seguridad y con una respuesta tan bien estudiada y aprendida que hagamos cambiar de opinión a otra persona puede ser una técnica estupenda.
Como he oído alguna vez a un amigo, para muestra un botón:

3 comentarios:
Buen comienzo tio!
Ya me dejaste claro el otro dia que tienes respuestas para todo...al menos en lo que a orientación laboral se refiere...
A ver si quedamos un dia y te oriento yo en cuanto al diseño del blog, aunque a veces lo mejor es lo más sencillo (sin infojobs de por medio)
PD: Bienvenido!
Gracias por la bienvenida Charles!
no se si siempre escribiré sobre temas de orientación, pero por ahora esto es lo que he parido.
Vaya, agradable sorpresa encontrarme contigo en este e-espacio. Y ahora más que antes, puesto que no vamos a tener tantas oportunidades de cruzarnos en el trabajo.
Veo que te llevas el trabajo a casa, jeje. Bueno quizás no sea el trabajo pero si la actitud. Quizás gruñamos de vez en cuando los orientadores pero, ¿no somos agentes de cambio?, por eso te aplaudo la reflexión.
Un saludo.
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